Abramos los ojos al paraíso y demos un paseo por la diversidad de los pájaros de Colombia: geografía, conservación, datos curiosos y algunas especies imperdibles para afinar la mirada.
Cada vez es más difícil imaginar un día frío y gris en Bogotá con esto del cambio climático, pero este abril amanecí justo con uno de esos. Tarde para el trabajo, caminando lo más rápido que puedo, decidí tomar rumbo hacia los cerros por el camino arbóreo del Parkway. Resultó que a las 7 de la mañana, justo a esa hora y en ese lugar, ocurriría un momento tan íntimo como extraordinario: las hojas de los árboles más altos caían por el viento fuerte y, al mismo tiempo, un grupo inmenso de golondrinas buscaba algo entre las hojas.
Me detuve a mirar el cielo y las hojas amarillas se confundían con las golondrinas; no era posible saber qué era hoja, qué era pájaro. Fue el momento preciso para cuestionarme por qué iba rápido, por qué a ese trabajo, por qué no detenerme a ver ese juego matutino. Los pájaros típicos de Colombia son cada uno una hazaña extraordinaria del universo.
Hoy creo que casi todos hemos olvidado un poco mirar hacia el cielo y preguntarnos si es esa una pequeña ave o es una hoja que cae. Por eso quise hacer este artículo, para que desde aquí, todos miremos de nuevo al cielo. Sí, así como lo hacemos desde Bogotá Chirriada, maravillándonos cada día con el firmamento.
Ahiche ilustrado de los pájaros de Colombia
Colombia, el eterno paraíso de las aves
Según los pajareros más expertos (así se les dice a quienes observan aves por puro gusto), Colombia es un paraíso porque alberga más de 1.954 especies, casi la quinta parte de las aves del mundo. El dato se repite mucho, pero la razón geográfica de semejante fenómeno es aún más fascinante.
Tras milenios de arquitectura natural, Colombia terminó por tener tal diversidad climática y ecosistémica que convierte al territorio en la cuna de una cantidad insólita de aves. El país es la convergencia de casi todos los climas posibles: altos páramos con fríos vientos, aguaceros interminables en el Chocó y la Amazonía, y soles áridos en La Guajira. Pero lo que realmente ocurre es que la cordillera de los Andes fractura el mapa, creando barreras naturales entre ecosistemas y haciéndolos tan distintos como la vida misma que allí puede nacer. Fueron siglos donde las especies, separadas por muros de niebla y profundidad, no tuvieron otra opción que tomar caminos propios, haciendo de Colombia un entramado infinito de diversidad.
Además, alrededor de 80 especies no existen en ningún otro lugar de la Tierra (aves endémicas) y más de 190 son casi endémicas (compartidas solo con rincones muy reducidos de países vecinos). Y por si fuera poco, a nuestro territorio llegan aves migratorias en distintas épocas del año; cerca de 275 especies vuelan desde el otro lado del mundo para pasar una temporada en la amplitud de los valles, las colinas y las selvas criollas. Son, imaginemos, las aves exóticas de Colombia. Entre todas forman la totalidad de la biodiversidad de aves de Colombia.
Sí, es un paraíso y no es difícil encontrarse con él. Solo es tarea de estar un poco más atentos a observar los pájaros colombianos.
Las aves más chirriadas
Precisamente para empezar a estar más atentos, necesitamos reconocer lo que estamos buscando o lo que esperamos ver de las especies de aves de Colombia. No hace falta memorizar una guía de aves, basta con reconocer a nuestros vecinos y afinar la mirada sobre el paisaje colombiano. Exploremos las aves de Colombia y sus nombres.
Gallito de roca (Rupicola peruvianus)
![]() Sticker Gallito de roca |
Cuando estábamos por Jardín, Antioquia, mi pareja y yo vimos al gallito de roca desde un puente sobre las ramas de un árbol inmenso y frondoso. Al verlo, recuerdo que sus primeras palabras fueron: “es el rojo más rojo que he visto”. Entre el verde de los árboles, parecía una guirnalda delicada, divinamente dibujada. Así estaba, inmóvil y sereno. El cuadro agua tus ojos. Suelen cazarlos para venderlos disecados y por eso algunos expertos los consideran en vía de extinción, pero es un debate. |
Son aves realmente bellas, los machos lucen una cresta abombada y afelpada que les cubre casi todo el pico, vestida con un naranja o rojo encendido. En la época de cortejo se reúnen en grupos llamados leks, el parche de gallitos dedicado a conquistar a las hembras. Básicamente, se reúnen a danzar, sacudir el plumaje y emitir murmullos para competir por el afecto de las chicas.
- Dónde habita: En barrancos sombreados, cañones húmedos y bosques de niebla (entre los 500 y 2.400 m.s.n.m.), casi siempre cerca de cursos de agua ruidosos.
- Datos para quedar como un experto: es el ave nacional de Perú. Se les llamó gallito de las rocas porque ocultan sus nidos y habitan en peñas empinadas, barrancas y grandes rocas. Además, mientras los machos parecen destellos de luz, la hembra viste tonos pardos para proteger el nido de los depredadores. Ella se encarga de la construcción del nido con barro y saliva en las paredes de cuevas o grietas rocosas.
Águila arpía (Harpia harpyja)
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Ilustración del Águila arpía |
Para mí: la reina coronada. Para todos nosotros: el ave rapaz más poderosa del hemisferio occidental. Sus garras pueden superar en tamaño a las de un oso pardo y cuenta con una corona de plumas que puede erizar a voluntad para canalizar el sonido directo a sus oídos, tal como lo hacen los búhos. |
- Dónde habita: en las copas de los árboles emergentes más altos de las selvas húmedas tropicales de la Amazonía, el Chocó y la Serranía del Perijá (entre los departamentos del Cesar y Norte de Santander) .
- Datos para quedar como un experto: toma su nombre de las harpías, monstruos mitad mujer, mitad ave de la mitología griega; además, pueden vivir entre 35 y 40 años y son monógamas, por lo que en pareja pueden permanecer juntas hasta 25 o 30 años. Agüero: verla es un buen momento para pedir matrimonio porque la suerte de verla es tan única como encontrar a tu amor.

Barranquero (Momotus aequatorialis)
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El barranquero es bastante popular entre los colombianos: le dedican grafitis, le escriben poemas, le hacen festivales de arte, los niños le inventan canciones y es hasta el ave insignia de Manizales. La punta de su cola termina en dos plumas largas parecidas a unas raquetas de tono turquesa en los extremos. Cuando está alerta o siente curiosidad por lo que sucede a su alrededor, la mueve rítmicamente de lado a lado como el péndulo de un reloj antiguo. |
- Dónde habita: Bordes de monte, quebradas, bosques montañoso y jardines arbolados a lo largo de las tres cordilleras andinas.
- Datos para quedar como un experto: Sus plumas caudales no nacen con esa figura. La forma de raqueta se genera porque las barbas intermedias de las plumas son débiles por naturaleza y se desprenden con el peinado cotidiano del ave. Hace sus nidos en barrancos y de allí su nombre. Pero no cualquier nido, son túneles profundos de hasta 4 metros en los barrancos de tierra, generalmente al borde de los caminos.
Tángara multicolor (Chlorochrysa nitidissima)
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Su nombre es perfecto para ella: nitidissima viene del latín y se traduce como "la más brillante". Esta pequeña es increíble; además de tener tantos colores en su cuerpo de 13 cm, es un ave que aprendió a reutilizar nidos de otros. La tángara multicolor, que es una de las aves endémicas de Colombia más bellas, tuvo que enfrentarse sola al cambio climático. Los musgos y líquenes son indispensables para la construcción de su nido, pero entre más se calienta la tierra y más cambios hay, más mueren estos musgos y con ellos, los nidos de la tángara. Así que decidió usar los nidos de otras especies y modificar su comportamiento. |
Suena fascinante, pero es realmente desolador ver el impacto de nuestras decisiones políticas y personales al otro lado de nuestras ciudades, en un nido, un musgo, en la mitad del bosque. Hasta allí somos capaces de llegar. La tángara solía ser relativamente fácil de ver, pero debido a la destrucción de su hábitat cada vez es más extraño verla.
- Dónde habita: Es una exclusivamente nuestra (endémica), restringida a los bosques de niebla de las cordilleras Occidental y Central.
- Dato para quedar como un experto: se cuelgan de cabeza o en posiciones aeróbicas desde las ramas altas para alimentarse de insectos.
Tángara paraíso (Tangara chilensis)
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¿Alguna vez has cometido un error que te persigue para siempre? Esta tángara fue exactamente eso para el naturalista irlandés Nicholas Aylward Vigors. En 1832 describió a la tángara paraíso como chilensis, pensando que venía de allí, pero fue un error del registro de su procedencia. En realidad, habita en el Amazonas y hace parte de los pájaros de Colombia. Más tropical que chilena. |
La tángara paraíso o de siete colores luce un plumaje tan saturado que parece irreal: una cabeza verde brillante que contrasta con su lomo negro, un vientre turquesa y una mancha roja encendida sobre la cola.
- Dónde habita: En el nivel superior (el dosel) de las selvas húmedas del Amazonas y el Orinoco.
- Dato llamativo: Pasa casi toda su vida en la copa de los árboles más gigantescos en bandadas de hasta 20 parceros tángaros ruidosos, machos y hembras. Es extremadamente raro verla bajar al suelo, pues encuentra todo lo que necesita en las alturas de la selva.
Cacique lomiescarlata (Cacicus uropygialis)
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Una vez vi un nido colgando de un árbol, parecido a un columpio o mochila hecho de ramitas. Era un nido del Cacique Lomiescarlata o Arrendajo culirrojo, un ave que trabaja en grupo. Estas aves crían de forma cooperativa, los demás miembros del grupo alimentan y cuidan los polluelos de todos en la organizada sociedad de aves. La construcción del nido, aerodinámico e impermeable, es tarea de las hembras y los machos, aunque no incuban los huevos, traen la comida al nido. |
Tiene ojos azules y su cuerpo es completamente negro, a excepción de un parche de color rojo escarlata en la rabadilla (espalda baja). Esta mancha roja suele ser muy visible cuando despliega las alas o emprende el vuelo. Es importante no confundirlo con el cacique candela (Hypopyrrhus pyrohypogaster), endémico de Colombia y con su pico negro.
- Dónde habita: Selvas húmedas subandinas y tropicales del Pacífico (Chocó biogeográfico) y los valles interandinos.
- Dato llamativo: Como un mecanismo de defensa adicional, el cacique lomiescarlata suele construir estos llamativos nidos colgantes muy cerca de panales de avispas activas. Las avispas actúan como "guardias de seguridad" naturales: no molestan a las aves, pero sí que se encargarán de los mamíferos si se acercan al nido.
Pequeños y feroces: los colibríes
| Por supuesto que sí nos encontramos frente a frente al Cóndor de los Andes (Vultur gryphus) su presencia e inmensidad nos deslumbrarían. Pero los colibríes (Trochilidae), nativos de América, aunque son las aves más pequeñas del planeta, han desarrollado unos mecanismos de supervivencia y han evolucionado de tal manera que dejan boquiabiertos a expertos y aficionados. |
![]() Sticker del Cóndor |
Llevan su cuerpo al límite absoluto de lo biológicamente posible para sostener su ritmo de vida intenso. Por ejemplo, no duermen como todas las aves; si lo hicieran, morirían de hambre por la cantidad de energía que necesitan. Para evitarlo, cada noche entran en un estado de animación suspendida llamado torpor. Su temperatura corporal cae drásticamente desde los 40 °C hasta rozar los 9 °C, su ritmo cardíaco pasa de 1,200 latidos por minuto a ¡80! y su respiración se detiene por momentos, reduciendo el consumo de energía hasta en un 95%.
Además, es la única ave que puede volar hacia atrás, y aunque otras lo intentan, solo ellas dominan la técnica. Y por si fuera poco, sin ellos no tendríamos comida pues son de los principales polinizadores del planeta.
Checklist de los pájaros de Colombia más pequeños
En el universo de los pájaros de Colombia, los colibríes están entre las 165 y 170 especies registradas, cada una adaptada a metabolismos verdaderamente extremos y con iridiscencias quiméricas. Tres de los más importantes para agregar a la lista pajarera son:
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2. De todos los pájaros de Colombia, el siguiente colibrí me rompe un poco el corazón. Aunque es de mis favoritos, el colibrí de Santa Marta (Campylopterus phainopeplus) es de esos que están en peligro crítico de extinción y hasta hace muy poco fue avistado de nuevo desde los registros de 1946. También llamado “ala de sable” solo unas pocas personas en todo el mundo han podido verla y se encuentra en uno de los lugares con mayor endemismo del planeta: la Sierra Nevada de Santa Marta. ¿Qué será de ellos si la Sierra sigue apuntando al turismo masivo?
3. Por último, este colibrí es mi premio cuando voy de caminata por Chingaza. El barbudito paramuno o colibrí chivito (Oxypogon guerinii) endémico de Colombia, habita exclusivamente en los páramos de la Cordillera Oriental y es difícil de ver. Además, mide unos 11 cm y la hembra es aún más pequeña. A diferencia de otros colibríes, esta ave ha aprendido a saltar, caminar y trepar para ahorrar energía en esas altitudes tan extremas. Su primo Oxypogon cyanolaemus, endémico de la Sierra Nevada, fue visto por última vez en 1946 y volvió a aparecer en 2014, en un páramo quemado en la Sierra. La deforestación del páramo significará su desaparición absoluta.
Todos los pájaros de Colombia son realmente notables, pero a nosotros nos queda mucho trabajo por delante si queremos seguir teniendo la fortuna de encontrarnos con la maravilla de su existencia.
Cómo maravillarse a diario
Salir a la ventana y encontrar una Piranga roja (Piranga rubra) comiendo tranquilamente de un sauco me hace sentir humilde y un poco despistada. Esas pequeñas alas rojizas hicieron unos 5000 kilómetros desde Estados Unidos para probar las bayas que nosotros ni miramos al pasar. ¿Cómo no lo noté antes? ¿En qué estoy tan distraída? Las aves colombianas siguen enriqueciendo nuestros campos, calles y ecosistemas sin que nos demos cuenta. Una absoluta indiferencia que ha terminado por llevarnos a tomar decisiones personales, políticas y sociales que ignoran por completo la vida y el futuro de estos seres.
Colombia es paraíso de las aves, las orquídeas, los hongos, animales y más. Pero también es monumental y solemne, incluso a pesar de nosotros y la mirada apurada de todos los días. ¿Entonces cuál es nuestra tarea? Simple: observar con curiosidad y humildad.
Nuestra tarea con los pájaros de Colombia
Les menciono esta tarea porque no logro sacarme de la cabeza al Zambullidor Cira (Podiceps andinus). Hace poco más de cuatro décadas, las aguas heladas de la laguna de Tota y los humedales de la sabana de Bogotá sostenían el nido flotante del zambullidor cira (Podiceps andinus). Hoy no queda un solo ejemplar sobre la tierra. Extinto para los expertos, un luto para mí. La contaminación progresiva, las sequías de los espejos de agua y las decisiones políticas que privilegiaron la expansión urbana sin freno terminaron por arrancarlo de la tierra para siempre.

Jorge Emmanuel Escobar Moreno - Humedales Bogotá
Con su desaparición perdimos también ecosistemas enteros, redes de algas, plantas acuáticas y hongos del suelo que dependían de su presencia. Me aterra que esto vuelva a pasar por la mera indiferencia. Como dije antes, aunque Colombia sigue siendo el paraíso de las aves, ignorar su vuelo y sus modos de existencia las hace más propensas a su desaparición. Y, por lo tanto, nos hace a nosotros responsables de mantener el paraíso intacto. Con aprender un poco más sobre ellos, incrementar nuestra curiosidad, ya estamos dando el primer paso.
Empecemos con algo sencillo: agarra tu mochila, tu guía de aves favorita y vamos a pajarear, a ser un poco más humildes ante las extraordinarias hazañas del universo.
Por cierto, al final renuncié a ese trabajo, pero de tanto en tanto, voy a ver las golondrinas jugar a ser hojas flotantes de los árboles.






